LA GRAN INCÓGNITA....
Siempre me pregunté ¿por qué vivo en este mundo?
muchas veces pensé que todo esto es sueño
y algún día voy a despertar
siempre quise escapar
dejar de existir,
y muchas veces le pregunté a dios
¿quiénes somos y de dónde venimos?
por qué nos mando a sufrir a este mundo
que está fuera de control
donde los que más tienen abusan
de los que menos tienen
donde los responsables de la seguridad
establecida por el estado
para mantener el orden
y hacer cumplir la ley
abusan del poder que se les concedió
y se enriquecen con plata manchada
de sangre de miles de inocentes.
Algunos justifican sus acciones
diciendo: si todo el mundo roba
¿por qué yo no?
LO QUE NO ENTIENDEN ES QUE NO TODOS
SOMOS IGUALES
Y QUE CADA UNO DECIDE
QUIÉN QUIERE SER EN LA VIDA .
Emanuel Gonzalez.
HAZ BRILLAR TU PROPIA ESTRELLA
Caía la noche mientras el sol se escondía.
La luna se asomaba lentamente
mientras yo miraba el cielo
vi como una estrella se apagó
y dejó de brillar para siempre.
Su tiempo de vida había terminado
pensé qué pasará
con los que dependían de esa estrella para sobrevivir,
cuando se despierten y se den cuenta
de que la noche se hizo dueña de su mundo
y que ya no van a poder apreciar esa hermosa luz
que los alumbraba en el camino
cuando las cosas no salían como ellos esperaban
y la vida se hacía cada vez más complicada.
Emanuel Gonzalez.
Caía la noche mientras el sol se escondía.
La luna se asomaba lentamente
mientras yo miraba el cielo
vi como una estrella se apagó
y dejó de brillar para siempre.
Su tiempo de vida había terminado
pensé qué pasará
con los que dependían de esa estrella para sobrevivir,
cuando se despierten y se den cuenta
de que la noche se hizo dueña de su mundo
y que ya no van a poder apreciar esa hermosa luz
que los alumbraba en el camino
cuando las cosas no salían como ellos esperaban
y la vida se hacía cada vez más complicada.
Emanuel Gonzalez.
Musa n° 2 para cuatro venezolano y bongó
Y tal vez ella se despierte rozagante
con el cristal de sus ojos develando
al fin el alivio
al fin la calma
al fin el fin
tu otra vez a su lado
sin poder distinguir
qué cuerpo es de quién
entrelazados
hermanados
en paz
con esa misma paz que regala
la leve brisa
de esa mañana primaveral
en la que
al fin fundidos
al fin hechos uno
al fin el fin.
Don Valerio de la Chichona
Poemas...
Musa n|° 1 para piano, chico y repique
Cuenta un cuento el que escribe
Cuenta un cuento el cantor
Cuenta un cuento aquella tarde
Y el diario opositor.
Cuente un cuento
Si usted quiere
Si usted quiere cuéntelo
Pero cuente diferente
Al tiempo que contó
Una historia de osadía, de romance u opresión
Qué su boca no se calle
Qué no muera el ruiseñor.
Cuenta un cuento el que escribe
Cuenta un cuento el cantor
Cuenta un cuento aquella tarde
Y el diario opositor.
Cuenta un nieto que su abuelo
Que su abuelo le contó
Que hubo un tiempo
Sólo un tiempo
En que todo fue mejor.
Don Valerio de la Chichona
HERIDAS
Sin saber por qué,
ella se regocijaba
en la vanagloria
de su carne putrefacta.
ella se regocijaba
en la vanagloria
de su carne putrefacta.
Don Valerio de la Chichona
Barón, has tu gracia
La bruma del alba
nubla mis sentidos
y mis muslos entumecidos
se niegan ya a responder,
no quieren alcanzar el horizonte
pretendo tomar el bastón
quizás algún bastón...
que devuelva la certeza
a mis piernas ya cansadas
de más de mil batallas
pero, he aquí el rigor de la doctrina
que fundamenta el esfuerzo
y clama por ese ultimo resto
Barón, has tu gracia !
Don Valerio de la Chichona
Así estamos!
Mientras él desanudaba su corbata
ella cepillaba su lacio pelo.
Rito diario,
tediosa rutina,
la de adornar y desadornar el cuerpo.
Cuándo habremos de despojarnos
de las banalidades
y le daremos al alma su verdadero papel.
Don Valerio de la Chichona
Laurel y humo
Y sabiéndose humo liberó a su genio
y entendiendo que el infierno era aquel lugar
donde todo sucedió
sin más se despojo de ataduras
y toda clase de emociones invadieronlo
y el olor del laurel le supo a gloria
y el olor de la gloria cual humo se fue.
Don Valerio de la Chichona
Don Valerio de la Chichona
Así estamos!
Mientras él desanudaba su corbata
ella cepillaba su lacio pelo.
Rito diario,
tediosa rutina,
la de adornar y desadornar el cuerpo.
Cuándo habremos de despojarnos
de las banalidades
y le daremos al alma su verdadero papel.
Don Valerio de la Chichona
Laurel y humo
Y sabiéndose humo liberó a su genio
y entendiendo que el infierno era aquel lugar
donde todo sucedió
sin más se despojo de ataduras
y toda clase de emociones invadieronlo
y el olor del laurel le supo a gloria
y el olor de la gloria cual humo se fue.
Don Valerio de la Chichona
| Yo descarto mil poemas, mientras tanto tu cintura se hace luna. ¿Cuánto más esperas de mí? Las gotas sonaban en las chapas mientras llovía, y siguieron sonando cuando paró de llover. Vas a pensar en mí cuando estés con él. Andrés I
Al salir el sol yo me escondía en la sombra para ocultarme del reflejo
porque pasaba otro día más sin comer. II
Por qué será,
que siempre la vida
te da muchas sorpresas
que uno ni lo espera.
Y cuando viene
la dejamos pasar de largo.
III
Al anochecer estaba muy callado
y no escuchaba
y tampoco quería escuchar y tampoco amar y ser frío como una roca esa roca que ni el viento la mueve.
IV
No te apures, la vida es larga.
Raúl
|
EDITORIAL DEL TALLER DE ESCRITURA FICCIONAL
Seguramente se preguntaran quiénes somos, nosotros nos definimos como un diverso grupo humano, que se reúne en un Centro de atención de adicciones llamado Casa Flores. Abrimos este espacio virtual interesados en hacerlos partícipes de las creaciones destinadas a la revista de la casa que surgen en el espacio del taller de escritura ficcional que coordinan Úrsula y Cecilia.
Les agradecemos por dedicar parte de su tiempo a la lectura de este volumen.
HABLATURAS
¿Cómo surgió?
Este neologismo, término que se usa para describir una nueva palabra, surgió cuando se le pidió a uno de los concurrentes al taller de escritura ficcional que le explicase a otro que recién ingresaba de qué se trataba el taller. Éste, mediante su perspicaz humor respondió “hacemos hablaturas” a lo que todos correspondimos con una oportuna carcajada.
A continuación, daremos a conocer las definiciones por cada uno asignadas a “hablatura”.
Hablatura: dícese de la de la ciencia que se ocupa del estudio del habla en ciertos y determinados contextos.
Don Valerio de la Chichona
Hablatura: hablar de literatura, significado de las palabras, debatir un cuento, poesía, leyenda, etcétera.
Emmanuel
Hablatura: libro para chicos, con palabras para empezar a hablar.
Emiliano
Hablatura: hablar sobre algo literario.
Neldo Matías
Hablatura: dónde más de un integrante, puedan exponer y hablar de distintos temas.
Cristhian
Hablatura: forma de comunicarse de los bebés.
Brian
En el cementerio de las almas en pena
Lengua y literatura
Escribimos...
En el cementerio de almas en pena respira el viento del sur, y mata el tiempo así. La lluvia de energía abraza los árboles desde sus pies, y ellos lloran inmóviles sus hojas en el otoño, época donde las almas bailan alrededor de ellos, como festejando sus desdichas.
Las almas en pena juegan, juegan en el ocaso, juegan plenamente en el ocaso, porque saben que por la noche se divertirán aún más. Los susurros de las almas en pena asustan a los mortales, que no se dan cuenta -por su vista limitada- que están jugando.
Las almas en pena y los mortales conviven como pueden -no como quieren-. Ellos saben que por la mañana se tienen que comportar frente a la luz diurna. Ellas, volviendo a cementerio y ellos, yendo a trabajar.
Neldo Matías González Herrera
Escribimos...
En el cementerio de almas en pena respira el viento del sur, y mata el tiempo así. La lluvia de energía abraza los árboles desde sus pies, y ellos lloran inmóviles sus hojas en el otoño, época donde las almas bailan alrededor de ellos, como festejando sus desdichas.
Las almas en pena juegan, juegan en el ocaso, juegan plenamente en el ocaso, porque saben que por la noche se divertirán aún más. Los susurros de las almas en pena asustan a los mortales, que no se dan cuenta -por su vista limitada- que están jugando.
Las almas en pena y los mortales conviven como pueden -no como quieren-. Ellos saben que por la mañana se tienen que comportar frente a la luz diurna. Ellas, volviendo a cementerio y ellos, yendo a trabajar.
Neldo Matías González Herrera
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