Mi seudónimo nació en un encuentro del taller de escritura ficcional cuando un compañero compartió la lectura de un libro que hacía referencia a la primera aparición del género policial en la Argentina. El título de dicha obra es "La huella del crimen" (1887) escrito por Raúl Walies seudónimo de Luis Vicente Varela.
La profesora que dicta el taller comentó que muchos autores utilizan seudónimos por diferentes razones y a mí se me ocurrió que podía comenzar a utilizar uno para mis trabajos escritos.
Comencé pensándolo como si fuera el de un escritor del siglo 18 y me imaginé que este personaje podría tener un título nobiliario, que le daría cierto prestigio al seudónimo y por mi ascendencia ítalo-española decidí utilizar el título de "Don" ; ya era un Don pero este Don no tenía un nombre todavía y comencé a pensar en nombres antiguos y así surgió Valerio, pero había algo que yo desconocía de Don Valerio y era que no sabía de dónde era, de dónde venía, a dónde pertenecía, y dónde se hubo de forjar y así apareció de pronto en mi cabeza que venía de un lugar llamado Chichona.
Así que esta es la historia de quien por ratos soy, un don que proviene de una tierra soñada por todos los escritores, donde quedan mil palabras por entender y más aún por inventar...
Don Valerio de la Chichona
El gran indio
Relato de mi madre.
Pasó en la linda provincia de Salta. Fue una historia negra que pasó mi familia, tiene suspenso, terror y comienza así.
Era
una mañana tranquila para la familia, integrada por mi
abuelo, abuela, madre y dos hijos varones. Mi abuelo era un hombre
pacífico, laburante, de buen corazon. Su trabajo era el de director en una
planta petrolera en YPF, era muy capaz y llevaba su responsabilidad como
pocos. Nació y formó su familia en Salta, descendiente de indios, su
apellido era Sing. Una mañana salió trabajar, esa madrugada que estaba
marcada por la tragedia y la muerte, salió de la casa para cumplir su
rutina semanal. Iba manejando y de repente se encontró con una
persona, no la pudo esquivar y la arrolló, ocasionándole la muerte. A partir
de ese momento cambió totalmente la vida de la familia, empezaron a
recibir amenazas, que la muerte ocasionada la iban a pagar con muerte. Mi
abuelo entró en depresión, por ende empezó con medicacion psiquiatrica. La
pasó mal, él y la familia. Por cuidarlos pidió el traslado a la
capital, tuvo que empezar de vuelta pero pudiendo vivir en paz. Le tocó
una desgracia sin suerte.
Cristhian V.
La vida cotidiana
09-08-2012
Cuándo, mientras
Cuando ayer por la tarde acomodaba el placard me sentía muy cómodo. Mientras, mi vieja hacía su rica comida para la noche, para cenar acompañados por mi padrastro que venía del laburo, en armonía gracias a mi recuperación, que es un gran alivio para los que realmente me quieren. Esto me hace reflexionar que cuando estaba mal compartía muy pocas cenas con ellos, mientras seguramente sufrían por mí. Y esto yo no lo podía ver. Ahora se los agradezco por estar cuando lo necesito.
Cristhian V.
Cuándo, mientras
Cuando ayer por la tarde acomodaba el placard me sentía muy cómodo. Mientras, mi vieja hacía su rica comida para la noche, para cenar acompañados por mi padrastro que venía del laburo, en armonía gracias a mi recuperación, que es un gran alivio para los que realmente me quieren. Esto me hace reflexionar que cuando estaba mal compartía muy pocas cenas con ellos, mientras seguramente sufrían por mí. Y esto yo no lo podía ver. Ahora se los agradezco por estar cuando lo necesito.
Cristhian V.
Y por fin llegó el día del encuentro...
Las luces celebran en la noche
La luna se llena de esplendor
Y el cielo se despeja alegre
Pero las ansias retrasan el tiempo
Las llaves se asustan y se esconden
Y la esquina del encuentro no se halla
Porque en esa esquina había un árbol
Y la noche anterior fue de tala
En conclusión... El desencuentro...
Siempre va a ser favorable
Neldo Matías González Herrera
Las luces celebran en la noche
La luna se llena de esplendor
Y el cielo se despeja alegre
Pero las ansias retrasan el tiempo
Las llaves se asustan y se esconden
Y la esquina del encuentro no se halla
Porque en esa esquina había un árbol
Y la noche anterior fue de tala
En conclusión... El desencuentro...
Siempre va a ser favorable
Neldo Matías González Herrera
LA GRAN INCÓGNITA....
Siempre me pregunté ¿por qué vivo en este mundo?
muchas veces pensé que todo esto es sueño
y algún día voy a despertar
siempre quise escapar
dejar de existir,
y muchas veces le pregunté a dios
¿quiénes somos y de dónde venimos?
por qué nos mando a sufrir a este mundo
que está fuera de control
donde los que más tienen abusan
de los que menos tienen
donde los responsables de la seguridad
establecida por el estado
para mantener el orden
y hacer cumplir la ley
abusan del poder que se les concedió
y se enriquecen con plata manchada
de sangre de miles de inocentes.
Algunos justifican sus acciones
diciendo: si todo el mundo roba
¿por qué yo no?
LO QUE NO ENTIENDEN ES QUE NO TODOS
SOMOS IGUALES
Y QUE CADA UNO DECIDE
QUIÉN QUIERE SER EN LA VIDA .
Emanuel Gonzalez.
HAZ BRILLAR TU PROPIA ESTRELLA
Caía la noche mientras el sol se escondía.
La luna se asomaba lentamente
mientras yo miraba el cielo
vi como una estrella se apagó
y dejó de brillar para siempre.
Su tiempo de vida había terminado
pensé qué pasará
con los que dependían de esa estrella para sobrevivir,
cuando se despierten y se den cuenta
de que la noche se hizo dueña de su mundo
y que ya no van a poder apreciar esa hermosa luz
que los alumbraba en el camino
cuando las cosas no salían como ellos esperaban
y la vida se hacía cada vez más complicada.
Emanuel Gonzalez.
Caía la noche mientras el sol se escondía.
La luna se asomaba lentamente
mientras yo miraba el cielo
vi como una estrella se apagó
y dejó de brillar para siempre.
Su tiempo de vida había terminado
pensé qué pasará
con los que dependían de esa estrella para sobrevivir,
cuando se despierten y se den cuenta
de que la noche se hizo dueña de su mundo
y que ya no van a poder apreciar esa hermosa luz
que los alumbraba en el camino
cuando las cosas no salían como ellos esperaban
y la vida se hacía cada vez más complicada.
Emanuel Gonzalez.
Musa n° 2 para cuatro venezolano y bongó
Y tal vez ella se despierte rozagante
con el cristal de sus ojos develando
al fin el alivio
al fin la calma
al fin el fin
tu otra vez a su lado
sin poder distinguir
qué cuerpo es de quién
entrelazados
hermanados
en paz
con esa misma paz que regala
la leve brisa
de esa mañana primaveral
en la que
al fin fundidos
al fin hechos uno
al fin el fin.
Don Valerio de la Chichona
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